INTENDENTE HORMAECHEA ENCABEZÓ ACTO DEL 211° ANIVERSARIO “PRIMER IZAMIENTO DE LA BANDERA NACIONAL”



Hace 211 años el General Manuel Belgrano izó por primera vez la Bandera Argentina, el símbolo patrio más antiguo de nuestro país.

La enseña albiceleste flameó el 27 de febrero de 1812, a orillas del río Paraná. La creó Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano con los colores de la escarapela que él mismo había pedido que se instituyera.

La Asociación Belgraniana de Goya rememoró, este lunes 27 de febrero a las 8, el histórico gesto con el izamiento del paño celeste y blanco en la plaza Plácido Martínez.

Al acto, que encabezó el intendente, Mariano Hormaechea, asistieron la presidente de la Asociación Belgraniana Goya, Héctor Brikman; jefe del Batallón Ingeniero Monte XII, Teniente Coronel Nicolás Pietrobelli; Jefe Div. Unidad Operaria Federal Goya, Subcomisario Hernán Andrés Barrios; Jefe Comisaría 1° de la Policía de Corrientes, Comisario Inspector Diego Duarte; Jefe de Gendarmería Nacional Goya, Segundo Comandante José Eloy Lavia; Unidad Penitenciaria N°8, Sub Adjuntor David Di Benedetto y Sub Adjuntora Auxiliar Oriana Velozo; Secretario de Gobierno, Gerónimo Torre; Secretario de Desarrollo Humano y Promoción Social, Julio Canteros; entre otros funcionarios municipales, presidente Asociación Cultural Sanmartiniana Goya; integrantes de la Asociación Belgraniana y Sanmartiniana, docentes, alumnos y público que se dio cita para las 8 horas en la plaza Placido Martínez.

Con los acordes de la banda militar Puerto Argentino, bajo la dirección del segundo maestro de Banda, suboficial mayor Ariel Callejas, se interpretó el Himno Nacional tras el izamiento de la Bandera argentina, luego de lo cual el tesorero, Prefecto principal (retirado) de PNA, Pedro Borghi, de la Asociación Belgraniana, hizo uso de la palabra para referirse al primer izamiento de la insignia patria, expresiones plenas de sentimiento que sintetizaron un repaso de lo ocurrido hace ya más de dos siglos.

PRIMER ENARBOLAMIENTO DE LA BANDERA ARGENTINA

¿Cuál es? Se preguntaba la madre Teresa de Calcuta en sus máximas. Cuál es el día más bello y sublime… hoy.

Ya que un día como hoy, un 27 de febrero de 1812 el Gral. Manuel Belgrano nos bautizó como nación independiente y soberana, creando nuestra bendita enseña patria.

Manuel Belgrano fue un hombre público que en la génesis de la modernidad pensó el país como horizonte a construir, procurando ser innovador de la realidad que le tocó vivir y buscando respuestas para los problemas particulares de su tiempo. Persiguió una finalidad reformista que se expresa a través de su accionar como funcionario de la administración hispano colonial y que luego devino en ímpetu revolucionario cuando la crisis hispánica en 1808 lo reposiciona como actor político social de los primeros gobiernos patrios.

Ese propósito persuasivo de Belgrano sobre las prácticas políticas de la época sirvió para movilizar la detección de las necesidades y carencias que planteaba la compleja realidad americana.

Tal es así que, a comienzo de 1812, la situación de la causa de mayo no era de lo más auspiciosa, merced a los sucesos desatados en las provincias del ex virreinato platense, el alzamiento del Paraguay y Montevideo contra buenos aires, el difuso éxito del ejército del alto Perú y las complicaciones aparecidas en el escenario internacional.

Por esas razones e iniciativa suya, como coronel del regimiento número 5 de infantería (ex número 1 de patricios), derivó en la creación de la que oficiaría de escarapela de la nación. El 13 de febrero de 1812, Belgrano advirtió al triunvirato que los cuerpos del ejército usaban la escarapela de distinto color, por lo cual, en lugar de ser un símbolo de unión, según sus palabras “era una señal de división cuya sombra, si era posible, debía alejarse”

El gobierno, estableció por decreto el 18 de febrero que “la escarapela nacional de las provincias unidas del rio de la plata, seria de color blanco y azul celeste “. Sin ocultar su entusiasmo por la aprobación de esa manifestación externa y material de un nuevo “idioma de la libertad”; Belgrano le notificó al gobierno el 23 de febrero que su declaración del día 18, había regocijado y “excitado los deseos de los verdaderos hijos de la patria de otras declaraciones de p.a. que acaban de confirmar a nuestros enemigos en la firme resolución en que estamos dispuesto sostener la independencia de américa”.

En busca de “otras declaraciones”, surgirá, pocos días más tarde, la primera bandera nacional. Belgrano se hallaba en el poblado de la villa de la virgen del Rosario de los Arroyos, hoy conocida como ciudad de Rosario Sta. Fe, bajo encargo de fortificar en las estratégicas costas del margen derecho del río Paraná. La misión gubernamental apuntaba a dificultar la navegación de las naves realistas procedente de la ciudad de Montevideo foco contrarrevolucionario que se halla sitiado por Buenos Aires. En circunstancia de estar próxima a inaugurar las baterías defensivas “Independencia” y “Libertad” y careciendo para ello de bandera, dispuso Belgrano el 27 de febrero de 1812” en ese momento que son las seis y media de la tarde se ha hecho la salva en la batería de la independencia, y siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé a hacer blanca y azul celeste conforme a los colores de la escarapela nacional; espero que sea de la aprobación de V.E.”

No podemos dejar de mencionar además que ese 27 de febrero de 1812, fue Catalina Echeverría de Vidal quien confeccionó la primera bandera patria, al padre Julián Navarro quien estaba al frente de la capilla del Rosario y al delegado de Santa Fe Cosme Maciel, quien fue el primero que izó la bandera nacional según la tradición.

Belgrano ese día tomó juramento de lealtad a la bandera “soldados de la patria juremos vencer a nuestros enemigos interior y exterior y la América del sud será el templo de la independencia, de la unión y libertad”.

Informado de este acto el triunvirato, que revela, en la contingencia histórica, el ánimo independentista de Belgrano, desaprobó el 3 de marzo la creación de la nueva bandera, y ordenó arriarla, por ser “de una influencia capaz de destruir los fundamentos con que justifiquen nuestras operaciones y protestas”. Se le previno que ocultase disimuladamente “subrogándola con la que se le envía, que es la que hasta ahora se usa en estas fortalezas “, es decir la roja y gualda. Belgrano no llegó a enterarse de la prohibición pues había salido el 2 de marzo camino al noroeste para asumir el comando en jefe del ejército auxiliar del Perú.

Sabemos que Manuel Belgrano fue mucho más que el creador de nuestra enseña patria, fue un hombre culto, lucido, rebelde y revolucionario desde el inicio de nuestra argentinidad, fue el hombre que pensó la argentina, cuya personalidad y desarrollo intelectual se moldearon en Europa, bajo el clima que propiciaba la revolución francesa y la idea de los pensadores ilustrados como Voltaire, Rousseau, el filósofo Adán Smith o el ecologista Alexander Humboldt.

Sin lugar a dudas Belgrano fue uno de los patriotas más comprometido y artífice de las grandes transformaciones sociales, políticas, económicas y militares, como así también de todas las creaciones científicas, culturales y educativas de esa época del estado colonial.

Tres objetivos ocupaban la atención de Belgrano, estando como secretario del consulado, expresando en su primera memoria “fomentar la agricultura, animar a la industria, y proteger el comercio, la navegación, el medio ambiente, fuentes universales de la riqueza de una nación.

Belgrano pensaba por ese entonces de la entidad de sus esfuerzos, sin la etapa previa y la vez renovadora de todos los obstáculos al progreso nacional, como es la educación del pueblo, el pensamiento de Belgrano se basaba en una educación popular y no aristócrata ni minoritaria, su ideario era revolucionario y progresista para la época.

Manuel Belgrano fue un hombre que se desvivía por la educación, porque decía que los pueblos que no tenían educación, no tenía desarrollo. Decía que fundar escuelas era sembrar almas, y que un pueblo culto jamás seria esclavizado. En nuestro tiempo, la esclavitud tiene que ver con otro tipo de esclavitud, tiene que ver con la esclavitud económica. Es importante saber esto, porque ningún pueblo puede tener futuro si se pierde la libertad económica.

Es a través de la educación que terminaremos con algunos flagelos que afectan al país, como la pobreza, la corrupción y la falta de acuerdo que necesita una nación para crecer y desarrollarse.

Y así tendremos mejores ciudadanos y mejores oportunidades laborales, un país mejor, es posible con educación.

Por eso hoy desde la asociación Belgraniana queremos reivindicar o intentar hacerlo. Porque creemos que Manuel Belgrano hizo una obra mucho más grande de lo que se recuerda, es una obra que hay que sembrarla en el lugar donde estemos, y el legado que debemos tomar, es que no es necesario gestas heroicas, para dejar cuando nos vamos, muchas veces, con pequeños actos. Sabemos y estamos convencidos de lo que creemos, de lo que pensamos, de dónde venimos, y hacia dónde queremos ir, con compromiso, con responsabilidad y sacrificio todo es posible.

Y miremos hoy con orgullo nuestra bandera, símbolo de independencia, libertad y esperanza. No claudiquemos jamás en la búsqueda de un país instruido, del mérito, moderno y grande, como el que soñara Manuel Belgrano.

Muchas gracias –viva la patria

Luego de las alusivas palabras, se realizó una retreta conmemorativa a cargo del Batallón Ingeniero Monte XII y se procedió al retiro de las banderas de ceremonia de los colegios Secundario Gregoria Morales y Magdalenas Güemes de Tejada que presidieron el acto.

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