En el NEA, la carne subió un 278,2% durante 2023

Solo en diciembre, ese tradicional alimento registró un alza del 36,8%, un 22,2% más que en noviembre (en ese mes su incremento fue del 14,6%). No obstante, por la baja del precio del ganado en pie se espera que los importes en las carnicerías caigan durante lo que resta de enero.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Nordeste Argentino (Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones) registró en diciembre una inflación del 28,4% y cerró 2023 con un acumulado del 219,5%, quedándose con el primer puesto en materia de encarecimiento del costo de vida entre las regiones del país.

Siempre de acuerdo a lo contenido en ese reporte oficial, en esta parte del país los alimentos subieron un 31,4% en diciembre y en todo 2023 tuvieron una inflación de nada menos que el 247,5%.

Hilando aún más fino el capitulo estadístico de los alimentos, se puede observar el comportamiento de la carne cuyo encarecimiento se midió en un 36,8% en diciembre.

En el último mes del año, los cortes cárnicos dieron un salto del +22,2% a nivel intermensual (en noviembre el alza en la carne había llegado al 14,6%). En tanto que en todo el año ese alimento arrastró una suba del 278,2%.

En los mostradores
 

El viernes último se conoció que sigue la caída en el precio de ganado en pie en el Mercado de Cañuelas. Es así que desde el último salto de importes en diciembre los precios de la carne vacuna en hacienda continuaron con un recorte desde el máximo de $1.900 por kilo, ahora descendió a los 1.400 pesos.

El presidente de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), Miguel Schiaritti, afirmó que en los últimos días el precio de la carne mostró una caída del 3% en relación al pico de diciembre.

“En la primera semana de diciembre aumentó entre un 50% y 60% del novillo en pie. La semana siguiente, posterior a la asunción de Javier Milei, empezó a bajar y redujo alrededor del 30% del aumento anterior del 50%”, dijo en declaraciones mediáticas.

A todo esto, el secretario de Bioeconomía de la Nación, Fernando Vilella, afirmó recientemente: “Desde el 10 de diciembre el asado bajó 30% y desde que sacamos la regulación a fin de año [para exportaciones] bajó 20%”.

“Hoy se puede comer más asado que el 9 de diciembre. Si se mira el valor del kilo vivo pasó esto. Es objetivo. No es opinable”, dijo de modo tajante.

En su cálculo, Vilella comparó el valor máximo que tuvo el precio del kilo vivo en el Mercado de Cañuelas en el mes con los de mediados de enero.

Hay que tener en cuenta que la carne aumentó 44% en un solo día: el 12 de diciembre luego de la megadevaluación que realizó el Gobierno.

El precio promedio ascendió a $1.700 el kilo vivo de los novillitos y llegó a los $1900 dos días después. Entendidos en la materia explicaron que es normal que luego de ese rebote el precio retroceda y es lo que se experimentó en la tercera semana del mes cuando el kilo vivo cerró en $1.350 promedio.

Lo que se paga en caja y lo que cobra el productor

Los precios de los agroalimentos en diciembre se incrementaron 3,5 veces del campo a la góndola, de acuerdo al Índice de Precios en Origen y Destino (IPOD) que elabora mensualmente el sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El consumidor pagó 3,5 pesos por cada $1 que recibió el productor. En promedio, la participación del productor explicó el 26,3 por ciento de los precios de venta final.

Los productores de frutilla tuvieron la mayor participación (52%), mientras que la menor fue para los de manzana roja (11%). La brecha en los productos frutihortícolas y en los ganaderos.

Del campo a la góndola, los precios de las 19 frutas y hortalizas que integran la canasta IPOD se multiplicaron por 4,7 veces en diciembre.

En tanto, por los cinco productos y subproductos ganaderos que componen la canasta IPOD el consumidor abonó 3,1 veces más de lo que recibió el productor.

Los productos con mayores brechas IPOD mensuales fueron la manzana roja (9 veces), la pera (7,2), la cebolla (6,8), el zapallito (6,5) y el limón (6,4).

La manzana roja fue el alimento con mayor brecha entre el productor y el consumidor, ya que sus precios subieron tanto en origen (1,5%) como en destino (20%).

En el caso de la pera se registró una suba del 55,1% en los precios al productor, mientras que al consumidor se incrementaron un 45%. El aumento en origen se debió a una actualización por suba de costos en las cámaras de frío, acopio y logística, precisó la CAME. La cebolla presentó subas en los dos extremos de la cadena de valor: 41,2% en origen, mientras que en destino se incrementó un 16%.

Esta suba de origen se dio por una disminución en la oferta, en parte por lluvias en países exportadores como Brasil.

Otro fue el caso del zapallito, donde se observó una suba mensual del 16,7% en origen, mientras que en góndola tuvo una disminución del 2% por la no convalidación de los precios por parte de los consumidores.

En tanto, el limón tuvo un aumento del 114,8% al productor por disminución de oferta, fin de la zafra y un 80% en góndola por mayores costos de fletes y, sobre todo, por un reacomodamiento de precios en el comercio minorista.

Fuente: época

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