El fenómeno climático El Niño llegó y promete modificar el déficit hídrico

Especialistas del Inta y del Servicio Meteorológico Nacional anunciaron un periodo de muchas precipitaciones en la región

Luego de varios inicios de primavera con escasez de precipitaciones en los últimos años, durante los primeros días de septiembre se

presentarían condiciones atmosféricas propicias para el desarrollo de lluvias y tormentas en amplias zonas productivas del centro y el litoral del país.
Se empieza así a revertir el déficit hídrico de los últimos años. En este contexto, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anunció oficialmente que las condiciones del fenómeno climático de El Niño “ya están presentes en nuestra región”. Tras varios meses de espera y expectativa por la llegada de este evento climático, relacionado con el calentamiento del océano Pacífico oriental, el SMN sostuvo, al actualizar su reporte, declaró oficialmente las condiciones y el “impacto que puede tener en el clima de la Argentina”.
El Enos (El Niño-Oscilación del sur), conocido como El Niño, es un fenómeno climático natural que cumple una recurrencia de entre dos y siete años. “Sus impactos en el clima son de escala global y varían según la región del planeta y la época del año en que el fenómeno se presente”, indicó el SMN.
Por su parte, especialistas del Inta señalaron: “Quedó atrás al fenómeno climático La Niña, para comenzar a transitar El Niño, en un momento en el que este fenómeno tiende a comenzar a influir en las lluvias que pueden renovar las reservas de agua, y resulta un aporte para los cultivos ya implantados”.
Climáticamente septiembre suele ser el primer mes del periodo cálido, momento en el que comienzan a desarrollarse las primeras tormentas en la región pampeana. Por eso se trata de un momento clave para planificar y evaluar el agua disponible para las decisiones de siembra de cultivo de gruesa y para los trigos implantados. Tal como lo anticipó el Inta en julio, las perspectivas indicarían que, durante los primeros días de septiembre, se presentarían condiciones atmosféricas propicias para el desarrollo de lluvias y tormentas en amplias zonas productivas del centro y el litoral del país.
“Esta situación es muy beneficiosa, porque permite una temprana recarga de agua el suelo para los lotes destinados a cultivos de gruesa y para las necesidades de trigos macollados”, destacó Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales (Cirn) del Inta.
En ese orden, agregó: “Que se proyecte una campaña con mejor regularidad en las lluvias es muy bueno para la planificación agropecuaria y la rotación de cultivos”.
De acuerdo con el funcionario, estas lluvias “ayudarían a recomponer el agua en zonas que aún no salieron de la situación deficitaria, luego de los casi 4 años de sequía, como el oeste y noroeste de Buenos Aires, amplias áreas de Córdoba, La Pampa, sur y norte de Santa Fe, el litoral mesopotámico y provincias del norte del país”.
Por otra parte, Natalia Gattinoni, meteoróloga del Instituto de Clima y Agua, indicó: “Estamos iniciando la campaña 2023-24 con lotes en condiciones límites de agua disponible. En este contexto, la expectativa de lluvias a corto plazo se vuelve de importancia por parte de los productores del área agrícola centro, pero también norte del país”.
La influencia de El Niño aumenta la frecuencia y la intensidad de precipitaciones en gran parte del centro-este y norte argentino, especialmente en las provincias de Misiones, Corrientes y norte de Santa Fe. Estas provincias se caracterizan por ser las que tienen mayor vinculación con el fenómeno mencionado. De hecho, de acuerdo a los datos históricos, de las 10 primaveras más lluviosas en esta región, siete fueron en años con presencia de El Niño.

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