Empleados públicos regresan a la presencialidad plena en el país

Trabajadores del estado deberán seguir manteniendo las recomenda­ciones sanitarias para evitar nuevos contagios de coronavirus.

Los trabajadores de la administración pública re­gresaron ayer lunes a la presencialidad plena, de acuerdo con el decreto del Gobierno nacional, que es­tableció como fecha límite el 1 de mayo para poner fin a la modalidad de trabajo re­moto, tras haber superado la etapa crítica de la pandemia de coronavirus.

A poco más de dos años de la irrupción del covid-19 en el país, este domingo dejó de estar vigente el Decretos de Necesidad y Urgencia que estableció mecanismos laborales virtuales como parte de las medidas de cui­dado dispuestas para frenar los contagios en el país.

«Cada jurisdicción, orga­nismo y entidad de la admi­nistración pública nacional (…) deberá disponer el retor­no a la modalidad de pres­tación de servicios que era habitual en forma previa a la vigencia del Decreto 260 del 12 de marzo de 2020 y sus modificatorios», resolvió la Secretaría de Gestión y Em­pleo Público de la Jefatura de Gabinete, a través de la reso­lución 58/2022, publicada el mes pasado en el Boletín Oficial.

Un primer paso ya había sido dado a mediados de agosto pasado, cuando los empleados estatales em­pezaron a retornar a sus puestos de trabajo, aunque bajo un esquema mixto que combinó tareas remotas y «presencialidad programa­da».

En aquel momento, la nor­ma dictada por el Gobierno fijó la presencialidad para «los trabajadores que hu­bieran recibido al menos la primera dosis de cualquiera de las vacunas destinadas a generar inmunidad contra el covid-19», autorizadas en la Argentina, luego de 14 días posteriores a la ino­culación.

Para ese período, inicia­do en agosto de 2021, el Estado reacondicionó sus sedes, de acuerdo con pa­rámetros establecidos por las autoridades sanitarias para mantener los cuida­dos que, además del uso de barbijo y las medidas de higiene, obligó a espaciar el número de personas en un mismo ámbito. Aquella nor­ma fue dictada a partir de la certeza de que se habían alcanzado «altas coberturas de vacunación con una do­sis», y que se había registra­do un «descenso de casos en la gran mayoría de las juris­dicciones».

De todos modos, ahora también los trabajadores de­berán continuar respetando recomendaciones generales para prevenir nuevos con­tagios de coronavirus y de otras enfermedades respira­torias. 

En paralelo, y de acuerdo con la resolución firmada el mes pasado por la secre­taria de Gestión y Empleo Público, Ana Castellani, los organismos estatales deben solicitar los certificados de vacunación a sus trabajado­res.

En el caso de aquellos que hayan desistido de vacunar­se contra el coronavirus de­berán «firmar una declara­ción jurada expresando que han recibido y comprendido la información vinculada a la vacunación y que asu­men toda responsabilidad derivada de la conducta que adopten».

También los no vacuna­dos tienen que comprome­terse a «tomar los recaudos necesarios para evitar los perjuicios que su decisión pudiere ocasionar al normal desempeño del equipo de trabajo que integran».

Para esta vuelta definitiva a la presencialidad, el Go­bierno dispuso que seguirán «exceptuadas» las personas que acrediten documen­tación médica que los ubi­que dentro de grupos de riesgos.

Los exceptuados a prestar servicios 

Los exceptuados a prestar servicios de manera pre­sencial son, por un lado, las personas con inmunode­ficiencias congénita, asplenia funcional o anatómica, anemia drepanocítica y desnutrición grave, con VIH y pacientes que tomen medicación inmunosupresora o corticoides en altas dosis. En este grupo también fi­guran los pacientes oncológicos y trasplantados: con enfermedad oncohematológica hasta seis meses pos­teriores a la remisión completa, con tumor de órgano sólido en tratamiento y los trasplantados de órganos sólidos o de precursores hematopoyéticos. Además, «aquellos trabajadores que no hayan requerido inter­nación podrán reincorporarse sin necesidad de pre­sentar resultado de test + ni certificado de alta».

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